Al regresar, cerca de la medianoche, constató que personas desconocidas habían ingresado a la vivienda sin ejercer violencia en accesos principales, aunque forzaron dos puertas pequeñas de un placard en el sector del dormitorio. Desde allí sustrajeron una suma de 5.500.000 pesos en efectivo —de los cuales 1.500.000 estaban en billetes de 20.000— y una escopeta calibre 16, cuya marca no pudo precisar.
Tras radicar la denuncia, el propietario señaló sus sospechas sobre una empleada doméstica que trabajaba en el lugar. Ante esta situación, y por disposición del fiscal de turno, personal policial procedió a la aprehensión de GBH, de 43 años.
Durante el procedimiento también se secuestró un teléfono celular marca Samsung, que será peritado en el marco de la investigación. En el lugar trabajó personal de la División Criminalística de Charata, mientras que la División Investigaciones lleva adelante las tareas correspondientes para esclarecer el hecho.
La causa fue caratulada como “supuesto robo” y continúa en etapa investigativa, no descartándose nuevas medidas en las próximas horas.