Según explicó Cristian Ledesma, hijo del pastor, la supuesta conversión de moneda fue detectada por la contadora de la Iglesia Cristiana Internacional al abrir una caja de seguridad que, en teoría, contenía pesos. Al encontrar dólares, pensaron en un error, pero lo interpretaron como un acto sobrenatural. No obstante, no se dieron detalles sobre la justificación documental de esos fondos ni sobre posibles intervenciones del fisco.
Ante la magnitud del hecho, fuentes judiciales indicaron que podrían requerirse explicaciones formales para establecer si los fondos surgieron de donaciones u otras fuentes legítimas. En este contexto, el relato religioso podría ser objeto de revisión legal tras el receso invernal, con el foco puesto en garantizar la transparencia del origen del dinero utilizado para construir el templo.