Raúl Swistoniuk, uno de los impulsores de la iniciativa, destacó que se trata de “una bendición” poder recibirla en la comunidad.
La reliquia, que consiste en un fragmento óseo de la primera santa argentina, forma parte de un recorrido por distintas localidades, acercando su historia y espiritualidad a los fieles.
Además, invitaron a la comunidad a participar y rezar, resaltando el crecimiento de los grupos de oración en la región.