La fiscal a cargo del caso, Gisela Oñuk, relató que todo inició porque el FBI detectó dicho plan tras la consulta del adolescente a una inteligencia artificial el pasado domingo 30 de agosto. Ante esto, dieron aviso a la Policía Federal que dio intervención al fiscal federal Carlos Amad. Al tratarse de un delito ordinario, las actuaciones fueron derivadas a la Fiscalía de Oñuk.
Las distintas actuaciones derivaron en un allanamiento en una vivienda ubicada sobre Pueyrredón al 500. Allí, además de demorar al menor, secuestraron seis teléfonos celulares, una notebook, una tablet, un módulo de memoria RAM de 4 GB, tres cuchillos y un camión Ford 350.
"El Juzgado de Niñez dispuso el alojamiento del menor con las medidas pertinentes. Luego, tras una audiencia con el equipo interdisciplinario, determinaron que se haga responsable el padre del chico, con todas las medidas pertinentes", relató.
"El juez también dispuso una evaluación del supuesto autor y un seguimiento de todo", añadió.
En cuanto al hecho, la fiscal reveló que el plan que elaboró el adolescente estaba dirigido "para otro menor de edad" . Además, mencionó que "él tenía un plazo, el plan lo escribe el 30 y decía que lo iba a ejecutar como máximo el 4 de septiembre".
Sobre a quien iba apuntado el plan, indicó que tomaron "medidas de protección para el menor, para resguardar su integridad física" y que, tras conocerse la situación, a la familia formalizó una denuncia.
"La investigación sigue su curso y seguramente vamos a someter a peritaje lo secuestrado", concluyó